Cara y Cruz
Digamos que la vida suele ser injusta y asimétrica respecto a lo que das y lo que recibes, al menos de forma puntual. El tiempo acaba dándote la razón o un bofetón, pero siempre responde. Hay esquinas que uno teme doblar, abismos que son demasiado profundos, días de lluvia excesivamente melancólicos y todos ellos se alojan en la memoria como buenos recuerdos que un día pueden mutar hacia una tortura que hostiga tiempos de vacas flacas. Hay renuncias duras, capítulos que siempre tienen un punto y aparte y que levante la mano quien sea capaz de cerrarlos para siempre sin sentir una pena profunda por lo que fue y no es. Sigamos viviendo, lanzando la moneda al aire con la esperanza de que un día salga cara y no haya más rebote.
Este texto fue recomendado por
2 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
Digamos que es así...lo cierto es que acudiimos a esos recuerdos buscando quizas lo que pudo ser y no fue...pero en el libro de nuestra vida hay escritos que nos recuerdan que equivocarse es necesario para seguir y aprender a equivocarse es la lección de aceptar nuestra vida como un regalo....con sus caras y sus cruces....siempre es un gusto mental leer tus reflexiones....saludos y un abrazo