17 comentarios
Aroint:
Amigo me encantaron esos ojos de la suplica, sabes entretejer los hilos negros de las sombras y de los temores del ser humano muy bien.
Un honor para mí poder leerte.
Sergio.
Me gusto mucho este relato. El hombre que se abandona en la vida,
que solo se preocupa de estar a flote aun teniendo que hundir a
el cuerpo de otro, al final en un lucido momento de cordura reconoce
que la vida que lleva es un infierno, y lo unico que su conciencia le
dicta hacer en un primer y ultimo grito es desaparecer, esperando
asi ser perdonado. La imagen tan dura como el escrito, y es muy bueno.
Besoss.
La magia se puede encontrar en las sombras. He seguido parte de tu obra a través del enlace. Magistral!!
El dolor cada cual lo expresa a su manera, se agradece tu opinión, es bueno conocer el sentir de los demás ante las palabras que describimos.
Saludos cordiales.
Un relato donde perdonarse a sí mismo pasa por la autoinmolación. Es el modo más extremo de perdonarse.
Muy bien narrado, Aroint.
Un abrazo, amigo mío, con todo cariño.
Uno se fabrica corazas para deambular por el mundo y hacer las cosas para lo que es uno bueno. Pero no son inrompibles...
Un último cuadro que se queda en mi mente dibujado.
Un abrazo amigo. Genial!
Un corazón roto que no puede cargar más con sus culpas. Plasmás muy bien las sensaciones de completo desamparo ante la carencia del autoperdón. Si no logramos estar en paz con nosotros mismos, se nos encuentra difícil poder tomar los caminos correctos. Me gustó muchísimo. Tenés una capacidad de narración que atrapa. Va a favoritos. Saludos!
atrapante reflexivo y con un estupendo final que mas se le uede pedir a un relato?
me gustó mucho
saludos
Cuanta amargura demasiada pesa mucho ,los ojos dicen el espejo del alma el prncipio del texto es fuerte me gusto . Besos
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Mil disculpas a todos lo que leo y comento habitualmente, pues durante unas semanas andaré muy escaso de tiempo para poder darme el gusto de seguiros y aún menos, de comentaros como a mi me gusta.
Saludos, amigos.