Estabas
Hoy amanecí con miedo.
Soñé que te perdía,amor,
y de repente el corazón
se me heló por dentro;
me encontré desnuda
y con sed en medio
del inmenso desierto.
Te buscaba, ansiosa,
y a cada segundo
que pasaba sin verte
toda mi alma se
derretía en un lamento.
Te buscaba por mil lugares
remotos pero a cada paso
que daba se me escapaba
la vida y mi alma
se hacía pedazos al pensar
"ya no le tengo".
Pero me desperté,amor,
al oír tu llamada, al
darme cuenta de que
todo había sido un sueño
y de que...estabas.
Soñé que te perdía,amor,
y de repente el corazón
se me heló por dentro;
me encontré desnuda
y con sed en medio
del inmenso desierto.
Te buscaba, ansiosa,
y a cada segundo
que pasaba sin verte
toda mi alma se
derretía en un lamento.
Te buscaba por mil lugares
remotos pero a cada paso
que daba se me escapaba
la vida y mi alma
se hacía pedazos al pensar
"ya no le tengo".
Pero me desperté,amor,
al oír tu llamada, al
darme cuenta de que
todo había sido un sueño
y de que...estabas.
6 comentarios
Exclaustris
09/08/2014 · 10:53
Te buscaba por mil lugares
remotos pero a cada paso
que daba se me escapaba
la vida y mi alma...
Debe ser muy duro sentirse así,
vaya lo afirmo. Porque uno se empeña
en buscar en parajes conocidos, en rincones
donde siempre nace la ternura y tampoco da con ello.
Bonito poema, lleno de remembranzas
Un saludo.
Sandor
10/08/2014 · 10:03
BETH...pese mi apagón tecnológico,desde 1400 m, Itaca se observa. No hay pelivro Beth..
Un beso
Carlos
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Es triste la soledad de la perdida, el perder lo que acompaña al poeta encamina a este, al silencio y la desesperación.
Buen poema.
Un saludo, Beth.