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Dos Soledades

La soledad a solas se encontró con la soledad compartida.

Y eso fue casi todo.

No hubo relato de amor culpable.

Poco más que unos besos furtivos, unas caricias delicadas, unas miradas intensas frente a un mar oscuro e impenetrable, amparados por una noche sin apenas luna ni estrellas, una noche sin luz para desvelarlos, sin ojos para verlos &

Pero el recuerdo trascendió tan simple evento, al igual que la espuma de la ola cuando rebasa su propia cresta, o como la sombra de un cuerpo que alarga y expande sus propios límites.

Y ese proyecto de romance - ese casi que no llegó a todo - se volvió grande, inmenso
en su esencia y en el pálpito de esa soledad a solas y de esa soledad compartida, que vibraron juntas en un solo suspiro.

Se volvió todo.

Ahora, ambas soledades sueñan en compartirse - quizá en otra vida, dicen. Cuando el destino se digne unirlos en el espacio conveniente y el tiempo adecuado.

Mientras, subsisten con sus propios anhelos, sobreviven a sus propias nostalgias, peinando su cielo de nubes, domando vientos de pasión, sembrando rimas en el parnaso de la poesía. Sus deseos se visten de seda, ungiéndolos así de cálida ternura.

Y esto sí es todo.

Por el momento.
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Danae
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Etiquetado

prosa poetica

Este texto fue recomendado por

15 comentarios

Voltereta 27/04/2020 · 23:45

Cuando dos soledades se unen y se comparten, no hay manera de aplacar los fuegos indomables, que habitan los dominios del amor correspondido, aunque las soledades se sientan culpables.

A veces el desierto que habita el reloj cae a destiempo y los amores que debieron encontrase, caminan por parajes distintos y en épocas diversas. Creo que cuando el amor es verdadero, sobrevive a los amantes y busca un lugar y un momento de encuentro, al margen de la vida y del pasado, lejos del porvenir.

Creo que hay un lugar en el horizonte infinito, donde confluyen el cielo y el mar, que sirve de lugar de encuentro a los amores que nunca fueron, debido a la insensatez de Chronos.

Tu texto es tan bueno, que bien podría haber salido de las Rimas y Leyendas de Bécquer. Creo que sin duda llegará al corazón de cualquier lector, que se hará cautivo de la grandeza de tan enorme escritora y poeta.

Un saludo, amiga.

Janet 28/04/2020 · 05:54

Delicado, es un tierno encuentro donde los únicos testigos el mar y el cielo un secreto bien guardado. Me gusto.
Saludos

Janet 28/04/2020 · 05:55

Delicado, es un tierno encuentro donde los únicos testigos el mar y el cielo un secreto bien guardado. Me gusto.
Saludos

Iringo 28/04/2020 · 12:55

Bello texto.Soledad encontrada,compartida e inmensa.
Como siempre,única,te superas.

Un abrazo.

Creatividad 28/04/2020 · 15:15

La elegancia con las letras , no dejemos que se pierda. Bellissssssimo!

Paulitinamente 28/04/2020 · 15:36

Y así , mientras cada soledad partía hacia su destierro ,
una pregunta tímida surgió a la par en ambos corazones .
Surgió tan a la vez , con tal cadencia ,
que pareciera música imantada que aún tratase de entrelazarlos :

Y si esta soledad impuesta nos uniera en un más allá más cercano a los dos ?????
Ya veremos ...
Quizás sea pronto para completar el puzzle ...

Indigo 28/04/2020 · 17:01

Cautiva transitar por este agraciado cuadro, pensado con fino tacto. Y suaviza el tétrico escenario que nos invade. Abrazos querida Danae.

Remi 28/04/2020 · 20:15

Acaricias con tu prosa querida compañera, elevas el ánimo con la hermosa unión de Dos Soledades.
Un abrazo cariñoso.

Primopep 30/04/2020 · 13:17

Me ha gustado un montón.

Deotroplaneta 24/05/2020 · 07:27

Bello.Me encanto tu manera sutil de describir el encuentro de esas Soledades. Saludos.

Jucatohi 13/01/2021 · 20:29

Un cordial saludo, un verdadero placer cruzarme con tus escritos después de tanto tiempo.
Abrazo fuerte, así, a lo Teletubbies.

Asclepio 19/04/2021 · 00:39

Mujer y ahora vivirás del recuerdo que te retorcerá de dolor.
Mirarás al mar y el dolor vendrá, vivirás en tu cubículo con vistas a tu acostumbrada mirada y el dolor sufragará tus tripas y te dolerá, de mujer a mujer, siempre nos dejan, siempre nos hieren, siempre duele la maldita caricia porqué te recuerda que pudiste ser amada y ahora eres otra mujer más incompleta.

Nereael 25/02/2023 · 00:39

Y es que esas bellas y tristes soledades nos abrigan a todos. Son odiosas pero entrañables.


Nereael 25/02/2023 · 00:39

Y es que esas bellas y tristes soledades nos abrigan a todos. Son odiosas pero entrañables.


Serge 08/05/2025 · 06:33

Tu poesía me viste de seda el corazón. Es grandioso poder compartir esas soledades a través de las letras.

Un gusto enorme volverte a leer.