Madre
Cuando eras una niña
yo te hice una promesa
tú has olvidado todo
y yo nunca he crecido.
Por favor, no prosigas
tu visión me hace daño
estoy solo y perdido,
como siempre lo he estado.
Debajo de la lluvia
yo cantaba tu nombre
y en pobres garabatos
yo plasmaba tus rasgos.
Sangrábanme las yemas
por no tener tu pelo
como ahora los labios
se muerden en silencio.
yo te hice una promesa
tú has olvidado todo
y yo nunca he crecido.
Por favor, no prosigas
tu visión me hace daño
estoy solo y perdido,
como siempre lo he estado.
Debajo de la lluvia
yo cantaba tu nombre
y en pobres garabatos
yo plasmaba tus rasgos.
Sangrábanme las yemas
por no tener tu pelo
como ahora los labios
se muerden en silencio.
3 comentarios
Mejorana
06/04/2011 · 09:44
Me has emocionado mucho, Héctor. Has conseguido que recuerde mi infancia cuando a voz en grito yo le cantaba canciones a mi madre.
Encontrarnos a nosotros mismos, es una cuestión de aprendizaje.
No dejes de intentarlo. Al final, siempre se consigue y lo importante, es no llegar demasiado tarde.
Te abrazo.
Dietrich
06/04/2011 · 15:59
Lo peor es que si te digo que esto es formidable vas a afirmar lo contrario. Muy buen trabajo, me gustó. Saludos, Héctor
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