Rr
17 comentarios
Y sin saberlo todos danzamos esa danza, la que nos ha de llevar a mundos distintos, donde la carne se convierte en desperdicio y el alma se hace la dueña y señora. Al quitarse la máscara es la esencia del ser, la que da vida a ese ballet y sus pasos discurren melodiosos por una pista de baile condenada al ostracismo. Tal vez la música ya sólo suene para nuestros oidos, pero sin duda será nuestra fiel compañera en ese salón maquiavélico en el que bailarémos desnudos para siempre, y libres de todo artificio.
Es un poema grandioso, digno de ti, por eso me lo guardo.
Un saludo, amigo.
Quienes confunden las palabros tropiezan al leer tus escritos. Terminan en las "terminales químicas de la idiocia". Existe un juego sutil, en el que todo es insinuado, como si el pensaiento no fuera humano, sino que pensara lo humano. Así es tu texto la consagración de la primavera, con sus ritos de paso, con su puñal clavado sobre el corazón de la luz para despertar laverdad escondida. ¡Magnífico!
Y sin querer, esas danzas se bailan en el pozo sin fondo de nuestros
adentros, escuchando esas melodias e invitandonos a bailar cuando
sin remedio caemos a lo profundo de ese pozo. No se si capte bien
el trasfondo de tu poema, lo de profundizar en los poemas es algo
que me cuesta aun, pero lo intento. Lo que si se seguro es que me
gusto mucho leerlo. Besoss.
El enemigo acecha y en tu poema está muy profundamente expresado. Así lo leo y así lo entiendo.
Saludos
El enemigo, brota de las fuentes de la verdad aciaga.
No caben términos medios.
La máscara cae y el sortilegio de su equidad
muestra una nueva máscara.
Es un Vipassana (dejar caer las capas decebolla).
Núcleo central = vacío
Se entrelazan las huellas,
en su cortejo entre las brumas
y la niebla del polvo de huesos;
bajo la pasión de los pasos
danzan los versos de amor
quiebran la piedra en su anatema.
Réquiem nupcial,
¡malvada hiedra!
que cava los surcos
en la piel de los muros
El amor y la muerte hermanados ... Trazar los límites entre uno y otro, tan difícil como los del cielo y el infierno en el corazón. Quién se alimenta de quién? Es la piel
(sigo) ...
que acariciamos la piedra que se desmorona bajo los dedos de la ternura y la pasión? Al final, polvo siempre en el tiempo, fantasía del carnaval del amor y de la muerte.
Un abrazo, Aroint. Espero no haber dejado volar demasiado lejos mi imaginación de tus versos. Pero este comentario es el que me ha suscitado.
En cualquier caso, me ha llegado. Excelente, y sobrecogedora esa procesión de imágenes que visualizo al leerte.
Cuídate, amigo.
me gusta ,simplemente es poesia . Saludos
Ingresá para dejar un comentario.
Aroint:
"Los hombres sin rostro,
intérpretes ciegos,
danzan al son
del funeral del mundo;
su único credo,
el lamento de un osario
clamando a sus carnes".
Amigo cada vez que te leo se me escarapela la piel, me gusto esa danza.
Tengo ganas de bailar hasta el final.
Saludos.
Sergio.