CronologÃa de una Maniática Obsesión!!! (final)
Desde adentro se podÃa escuchar como mi madre detrás de aquellas lágrimas y sollozos lamentos, escondÃa una verdad sobornada y también entendible, de aquella preocupación y locura desquiciada que su hijo le permitió salir a flote.
Mis ojos se abrieron rápidamente, y escuché como la madera se rasgaba cada minuto con los pedazos de tierra que la abrazaban, sentÃa el olor penetrante de la tierra sobre mÃ, podÃa escuchar como los gusanos se movÃan entre los centÃmetros de terreno uniforme que cubrÃan a mi supuesto y eterno descanso, el vidrio de aquella caja de madera, se encontraba sobre mi cara, me cortaba el aliento. Mi cuerpo completamente dormido era testigo del miedo que mis ojos mostraban, mis manos no se movÃan, sólo eran piezas de mármol inconscientes.
No podÃa serÂ…estaba vivo, enterrado vivo dentro de aquel hoyo.
Mi boca no producÃa ningún sonido, mi mente gritaba alocadamente dentro de mis últimos pensamientos. OlÃa a tierra, olÃa a suciedad, la muerte me acechaba al oÃdo y a cada segundo escuchaba como los gusanos penetraban las ranuras.
Me comerÃan vivo, mientras mi cabeza gira como loca dentro de aquella oscuridad y aquel silencio eterno.
Pasaron 13 minutos, y por fin logré moverme, mis manos empujaron el vidrio con todas sus fuerzas, mis pies pataleaban fuertemente,; de mi boca surgieron los gritos de auxilio, que poco a poco la tierra se devoraba.
Me movÃa velozmente, me movÃa como un paciente con epilepsia, el oxÃgeno me faltaba, la adrenalina me fluÃa, el miedo me arrinconaba, la impaciencia me carcomÃa,
- ¡¡ME MUERO!! ¡¡ME MUERO!! (gritaba desconsoladamente).
Y aún nadie me escuchaba.
- ¡¡Marco!! (decÃa mi madre del otro lado de la puerta).
He despertado envuelto en un sudor escalofriante que baña mi cuerpo.
- Te he preparado el desayuno (me dijo)
Vi a mi alrededor, y mi cuarto seguÃa normal, como todos los dÃas, cubierto de sabanas y bolsas plásticas para evitar que los gérmenes me invadieran; estaba vivo, envuelto en sudor, pero vivo.
Toco mis manos y están tan pálidas, de tanto lavarlas.
- Marco…se te enfriará el desayuno (me dijo mi madre)
Eran las 9 de la mañana, y yo he nacido de nuevo.
Me quedé 5 minutos en un silencio inconsciente.
- Déjalo sobre el comedor (le grité), hoy he decidió comer afuera.
- Sin traumas ni lesiones fÃsicas que lamentar señora, le dije que su hijo se estaba curando, y asà parece que fue (le dijo el psicólogo a mi madre el 15 de junio del mismo año).
Estábamos en el consultorio psiquiátrico, mi madre sonreÃa detrás de unas lágrimas de felicidad que dejaban caer sus ojos; el psicólogo me tomaba del hombro, en gesto de aprecio.
Y yo por fin, por primera vez en mi vida, podÃa respirar en paz conmigo mismo.
20 comentarios
Vaya, pues creo que su mente sigue jugandole malas pasadas, y aunque ellos crean que esta curado, todo dependera de como distorsione su cabeza la realidad la próxima vez, creo que este final sólo es un punto y seguido para esa madre.
Me gusto esta vuelta que le has dado!!
Un saludo de nuevo!!
jaja me alivias!!! buenÃsimo minirelato, afortunadamente la madre salió GIGANTE paciente, amorosa, con esperanzas, con confianza... Marco necesitaba morir para vivir y su subconsciente se activó. Me GUSTO MUCHO!! qué creativo!
Uffff. Por fin.
Yo decÃa: Si hubiera muerto, no contarÃa la historia.
Mi Marco es muy listo y no cometerá esa obviedad.
Pero leyéndote, me ha venido a la mente una vieja historia que me contaban de hacÃa mucho tiempo, que en una ocasión enterraron a una persona viva creyendo que estaba muerta.
cuando se fueron todos, al sepulturero le pareció oir unos gritos horribles debajo de la tierra.
Desenterró el cadáver, y estaba todo lleno de arañazos y magulladuras que el difunto se habÃa inferido en su lucha por sobrevivir.
No lo consiguió.
La realidad no admite sueños.
****
Es una historia la tuya muy bien tramada y con un fondo de realidad que me hace vibrar.
Puro realismo mágico.
Una buena forma de acabar, has curado al paciente a través del mundo onÃrico, de la peor de las maneras, anteponiéndole un miedo visceral y ancestral, a un miedo compulsivo. Al enfrentarse a su peor miedo, en realidad perdió el miedo a lo que en verdad era intrascendente.
Buen final.
Un saludo Marco.
maravilloso final para una exquisita historia. Uno ha de replantearse sus esquemas ante la muerte ante tu fulgurante exposición
ASombroso. Tienes mi más ferviente aplauso
Un beso
BuenÃsimop...buen y justop final...hehehehe...
Está genial!...deben leerlo todos!
me encanta!..
Magistral!...hehehhee..
Saludos!...=)
He vuelto a repasar los tres capitulos seguidos. leer la historia de un tirón es mucho mejor, la entiendes perfectamente.
El final no podÃa ser otro.
Has estado Genial amigo mÃo.
Un gran abrazo
A veces es la misma mente la que pone punto y final a los desordenes que guarda... rara vez sucede, pero si pasa, y es prescisamente a traves de los sueños que a veces nos curamos a nosotros mismos... que le damos una conclusion o una solucion a algo que nos aqueja. El tema es sumamente complicado... habria que ahondar en la psicologia y demas, fantastica tu idea.
Me gusto mucho la historia porque guarda dentro de todo esa tension una moraleja. Tecnicamente te diria que me molesto un poco el como cambias de escena... un dialogo es entre la madre y el hijo en la casa y el siguiente es con el psicologo... no se si me explico... detalles ;)
Minimo un pequeño asterisco para no sacarnos asi tan bruscamente.
Me sorprendio el que la propia madre le envenenara, eso le dio un toque todavia mas tenso a tu relato... que no haria una madre por sus hijos...
Buen relato, te felicito.
Un abrazo.
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wow tu historia asi de qee geniaaal !!