Itaca. Dedicado a Beth
Más no apresures el viaje»
Constantin Cavafis
ITACA
I
Hay un tiempo que vuelve en
mi incesante viaje a Itaca.
Retorno con ojos extranjeros
de un nuevo ser que fue creciendo
con las olas amargas que rompieron
mis edades anteriores.
En la hora crepuscular
estallan con la espuma
lágrimas oceánicas azules
dejando violeta y gris el cielo
poesía efímera
de eternidad distante
como un beso invisible en mis pupilas.
Itaca
viajo al corazón que escondes
en la otra orilla de mis sueños
más allá del ser que nace cada día
lejos del litoral
sin una luz que reconozca
esa sombra que arrastro cada noche
sin ver el rostro amado
recogido en un silencio hermoso.
La mirada se cierra
contando las estrellas de la infancia
tendido en su cálido lecho
sin las dolientes dudas desprendidas
de las colinas del invierno.
Húmeda de salitre la mañana
de nubes blancas me rodea
con su eco nostálgico.
Susurran tentadores cantos
de un mundo de cenizas y sombras
olvidadas
que el engañoso mar
transforma en dichas.
II
¿Sucumbiré al latido de este canto?
La suave voz que fluye
me roza la garganta y sube
a extenderse por todo mi horizonte.
De súbito, un clamor
mi corazón convierte en grito
que sale de mi boca
contra el mar que me lleva
a una tierra que ya viaja conmigo
desde lejos.
Regreso por caminos distintos
pero viejos.
Saberte errante,
perder el amor que abandonaste un día
es despuntar al dolor cada mañana
entre la bruma blanca
muy lejos de la patria
donde nadie me espera.
¿Será la eternidad el viaje hacia la nada?
Carlos/Itaca
13 comentarios
Bello poema a una gran poetisa.
Saludos
En la hora crepuscular
estallan con la espuma
lágrimas oceánicas azules
dejando violeta y gris el cielo
poesía efímera
de eternidad distante
como un beso invisible en mis pupilas.
Todo el poema me parece precioso pero me quedo con estas estrofas.
Y...gracias desde lo más profundo de mi corazón. No lo merezco, pero igualmente lo acojo con regocijo. Te mando un beso, o quizá hoy...dos. Te los mereces
Mabel
El poema es bello y profundo....con sabor a recuerdos y a espuma limpia de mar....pero vamos a lo que importa de verdad...BETH se merece este poema y mil veces mil poemas bellos más....desde que llegue a esta página y leí sus bellos y intensos poemas de amor supe que en ella hay un gran corazón....siempre seguia sus esperas...sus momentos de estancia y sus despedidas a su amor...y la forma en la que BETH lo expresa es de verdad de la auténtica verdad....no es de extrañar que tu Carlos le dediques un poema...los dos sois buenas personas...respetuosas y amables...y tanto tu como BETH siempre os habeis portado muy bien conmigo....gracias a los dos.. .por ser amor en las letras y fuerza en la esperanza....un beso para ti....BETH eres una Señora de los pies a la cabeza....un fuertisimo abrazo para ti Carlos.....eres un señor....en lo visible e invisible....cuidaros mucho siempre....
Conmueven esas palabras que evocan tan sentidamente el mar, su profundidad azul y el olor a salitre. Deja en la boca el dulce sabor del viaje como búsqueda, y el hallazgo de una gran amistad. Maravilloso poema, Carlos.
Gracias por compartirlo.
Beth navega en el pensamiento de muchos, en su saber que la vida gira, alcanza y retorna. Mi gran admiración por ella y su saber hacer. Gracias a ti por un poema que es "iniciático", la sugerencia de un precioso regalo. Saludos.
Precioso poema para nuestra admirada Beth. Yo diría que este poema, como tú bien dices circular, ha navegado al encuentro de su musa. Se ha completado el círculo.
Tu poema, por otra parte, me ha evocado esta gran canción, que también habla de un viaje hacia el interior con el mar como locus.
Un gran abrazo a los dos.
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Foto tomada por mí en un día de niebla en Oviedo.