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Minicuento

Hemos encontrado 54 textos publicados bajo la etiqueta Minicuento.

    Motor Adentro

    Iban dos creaturas mudas, disque paseando, pajareando por las calles de una ciudad que remilga sol y lluvia, cuando encontraron a su paso el menjurje antropotécnico de un atropellamiento fatal. La fue...
    abrahamsaucedocepeda

    Astrophobia

    La razón cobarde declaró con ternura su temor a las estrellas, vibrando, propagándose por todo lo que estaba cerca. No era una persona precisamente, pero ciertamente representaba la cifra y contexto d...
    abrahamsaucedocepeda

    Extracto de Libro Científico En Biblioteca de un Mundo Fantástico

    La magia, real o literaria, es el oficio de encausar a voluntad aquellos acontecimientos para los cuales las leyes naturales no tienen rigor. Un brebaje, por ejemplo, es una sustancia de propiedades q...
    abrahamsaucedocepeda

    Algo Sin Cara

    Algo de naturaleza onírica apareció frente a ella, oscuro, fatal, sin cara. Un espasmo de terror le llevó al suelo, que le robó la voz y el grito. Cuando pudo levantarse se arrinconó, mirando fijament...
    abrahamsaucedocepeda

    Varias Cosas

    Y eran varias cosas, por ejemplo, que en cualquier lugar podía hallarse fusión de arte y tecnología y se conocían toda variedad de emociones digitales y artefactos con inventiva. Un robot de carne, me...
    abrahamsaucedocepeda

    Como Tú Quieras

    Subieron en globo a tocar a la puerta extraña, con la atención entera de quienes podían ver el suceso por televisión. Toda industria detuvo sus ruedas, todo culto veneró el ascenso a su manera. En glo...
    abrahamsaucedocepeda

    La última Vez que Fui Sincero

    Ahora hay novedades, leo de otra manera, escribo como si no fuera yo. Ahora me entrego a placeres convencionales, toco a veces la guitarra, descreo de cualquier doctrina y le hago el feo a cualquier p...
    abrahamsaucedocepeda

    Soñó Con Olor a Manzanas

    Levantose sintiendo urgencia. Pensó: “¿Por qué? ¿Wie fuckin’ spät ist es?” Y se destapó para alzar con eficiencia, con la misma sensación de urgencia, la mitad superior del cuerpo. Miró el relojito de...
    abrahamsaucedocepeda

    Sol

    A madre la llenaron de balas. Yo la vi correr sin prisa, como apostando poco a la idea de morir ese preciso instante de su vida. Harta, imagino, del rumor de la guerra que nos iba rodeando, cada día m...
    abrahamsaucedocepeda

    Memoria de una Particular Conciencia

    Apenas unas cuantas conciencias, doce o trece, somos verdaderas. Cuando el universo muere y vuelve a nacer, los doce o trece asimilamos, llegado el momento, un cuerpo, otro, luego uno mas, y dictamos ...
    abrahamsaucedocepeda

    El Calitrobo

    Pero antes de eso se le había ocurrido el Calitrobo, hecho de estrellas, pintado de paisajes, con alas de mármol y nariz de calceta, para que rodara entre las galaxias rumiando y maullando y dondequie...
    abrahamsaucedocepeda

    El Mimo

    Todas las tardes lo veía rodeado de gente, siempre en la alameda central, es increible y fascinante como atrapa la atención de los presentes, basta un gesto y estallan decenas de sonrisas. Es el mismo...
    buben

    La Vida

    Ahi estaba, desafiante, cruel, con una fuerza capaz de derribar mil montañas, acabar con la voluntad de mil hombres, capaz de todo con tal de conseguir lo que quería, no le importaba humillar, lastima...
    buben

    Por Hacerme El Excéntrico

    Por hacerme el excéntrico, por vestirme un hábito gracioso, a que me miren raro cuando lo cuento, me gusta charlar con los pacientes que deliran, guardarles la palabra enferma en mi collage de estampa...
    abrahamsaucedocepeda

    El Desierto

    El desierto lleva al desierto, decían, tanta arena hay como hay tiempo. Que la piel de Dios es blanca y quema y envuelve su desnudez entera. No hay oriente que valga la pena, que el oriente también es...
    abrahamsaucedocepeda

    Sergio

    De cuando en cuando ocurría que Sergio se enamoraba. Y alguna singular manía tuviera Dios contra sus cariños, que cuando más perdido estaba, en los ojos, en la gracia o en la sonrisa, la dama en cuest...
    abrahamsaucedocepeda

    La Calle Arena

    Arena, entre Pilón y Monserga, colonia Las Primeras sector siete. A tu norte sueltan seis mariachis la voz. Es la serenata amorosa de un caballero pidiendo perdón a una niña que el quiere y que ha ofe...
    abrahamsaucedocepeda

    Edén

    Precisas sentencias se combinaron, se permutaron y fueron obedecidas, alzó la mirada. Comprendía poco, acaso el hambre y la pereza que diestramente le diseñaron. Admiró la longitud de sus brazos, la f...
    abrahamsaucedocepeda

    El Cortado

    EL CORTADO De chico soñaba con ser p...
    gabrielfalconi

    No Murió la Calavera

    Va la calavera en su atuendo de hacer ejercicio por el departamento, con espasmos de visceral congoja y dolor en las piernas. Le puede la vieja, el jale, la cabeza, que sin permiso le sacaran del vien...
    abrahamsaucedocepeda

    Jupiter

    Una última justificación y las horas finales llevarían sabor soberano de miel primitiva, nirvana desnudo, ansiedad religiosa. Una última disertación, dialéctica, dualidad semántica y el albedrío sería...
    abrahamsaucedocepeda

    Era Otro Orlando Andrade

    A prisa comenzaría Orlando Andrade. Con rabiosa ligereza, la del inspirado, la del que ya sabe como hacer lo precisado. Trataría su obra de un país precioso, completo, de sus eternos bosques que se vu...
    abrahamsaucedocepeda

    El Idiota.

    De la pistola surgió un aroma gris que representaba el fin de los tiempos, el apocalipsis, los jinetes. Se apoderó de la habitación el silencio y de mí tomó posesión el miedo. No necesité reflexionar ...
    abrahamsaucedocepeda

    La

    Que te quiero nene. Si no te lo digo es por miedo. Llevo rato queriéndote. Y voy a extrañarte terriblemente. Tú aquí vas a estar, con ella, en el invierno, abrigándose los dos mutuamente. Yo allá, no ...
    abrahamsaucedocepeda

    El Viejo que Juntó Seis Perros y Trató de Hacerles Jugar a Las Cartas

    Qué necias maneras tenía Don Sergio. Un escozor recalcitrante le cubría el cuerpo si el retrato de su vieja muerta no estaba chueco. Y chuscamente pisoteaba con rabia, en el punto donde figuraba más c...
    abrahamsaucedocepeda

    Mi Mano Derecha Se Llama Asunción Voltaire

    Mi mano derecha se llama Asunción Voltaire. En el ramerío de venas, músculos, huesos y lineas de vida que me obligan a no dudar en decir, esto es una mano, mi mano, se codifica milagrosamente un alma ...
    abrahamsaucedocepeda

    Corrida Roja

    Mientras “invierno” se decía en voz baja en las calles por temor del mismo que todo lo regía, en el bar nos quemaban la música, el alcohol y la baraja. Gente blanca que se divertía tirando la vida, pe...
    abrahamsaucedocepeda

    La Niña Chicharra

    Va solita, porque solita queda en la pradera y en todo el universo, la chamaquita que otrora le llamaran altanera. Balbucea por ocio unas palabras que riman en su cabeza con lluvia y otras con mañana....
    abrahamsaucedocepeda

    La Naranja que Impacta

    Las necias María Aurora y Leticia, profanaban el recinto de la abuela Doña Martha, con sus gritos mujeriles y niñadas. No cabía el mudo Sánchez en la discusión familiar, por mudo, ni le importaba. En ...
    abrahamsaucedocepeda

    La Alacena

    No fue necesaria la cordura, ahí estaba de nuevo la alacena, inevitable, severa. Tantas veces que me había aterrado su maligna presencia, sus copitas, sus jarrones y sus platos. Precediendo a cada tra...
    abrahamsaucedocepeda
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