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45 textos sobre Perdularias

La Real Orden de Las Perdularias 48

-¿Y yo que iba a saber? Hacía días que no ganaba para disgustos con mis propios problemas y estaba algo desconectada de las chicas. La mirada rencorosa de Sara Patricia me demostró que estaba dolida n...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 46

Las bofetadas y hasta palizas con que la vida nos obsequia casi siempre son para bien. Sé que esto suena un tanto raro y hasta a sermón dominical; pero es verdad, y en mis propias carnes he tenido oca...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 45

Se acercaba la Semana Santa y aunque hacía tiempo que Alexander y yo habíamos planeado irnos a una casa rural con los niños, en este momento preferiría arrojarme bajo las ruedas de un camión que estar...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 44

Se lo pedí hasta de rodillas, pero para mi disgusto a la mañana siguiente me desperté, y fresca como una lechuga. Había llegado a un punto en mi vida en que me encontraba sin fuerzas, sin ganas de con...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 43

Mi madre no se inmutó, siguió mirando hacia la ventana con toda tranquilidad. No podía creerlo. Tenía una hermana por esos mundos de Dios y no sabía nada. Mis padres nos habían ocultado a mi hermano y...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 42

Y de pronto, sentada en la cocina de mi tía, donde había merendado tantas veces cuando era niña y que no había cambiado apenas, pues los armarios, los azulejos y el suelo seguían siendo los mismos, y ...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 41

Si pensaba que mi mayor problema era tener que hablar con la tía Lola, estaba muy equivocada. Pensaba ir a su casa a merendar el sábado, pero por la mañana, cuando todavía estaba en pijama pasando la ...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 40

Y bien sabe Dios que todas nosotras teníamos mucho que superar, cada una de una manera distinta porque a cada una la vida nos había golpeado. Al día siguiente me llevé una sorpresa cuando me dijeron q...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 39

Ya a partir de ese momento la conversación degeneró mucho; demasiado tal vez. El caso es que se marcharon a la una de la madrugada, y yo al día siguiente tenía que levantarme a las siete. Ni que decir...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 38

-A ver, ¿a ti qué tripa se te ha roto ahora? Parece que no tengáis casa ninguna de vosotras, demonio, siempre dando la brasa en la mía. - Vaya, menudos humos-me dijo, apartándome para entrar. Dejó s...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 37

Él guardó silencio, aunque no me parece que le convenciese, pero al menos sirvió para que pudiésemos desayunar tranquilos. Rodolfo, que se sentaba a mi lado, me apretó la mano por debajo de la mesa y ...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 36

La cena no fue sencilla ni fácil para mí. Alexander y Rodolfo se comportaban con naturalidad y los tres manteníamos la conversación aparentando no fijarnos en el ceño fruncido de Flavia. Apenas había ...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 35

Hice lo único que podía; quedarme callada y dejarle que sacase fuera todo ese resentimiento que llevaba dentro. Me volví a sentar y quedé esperando que continuase rompiéndome el alma en pedazos. -Dim...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 34

Antes de irme a la cama llamé a Sara Patricia, quería saber cómo estaba Luisa Fernanda. Por Dios, qué nombres tan complicados teníamos todas. Supongo que a la condición de hermana perdularia es inhere...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 33

No sé cómo fui capaz de llegar a casa, pero de alguna manera lo hice. Aparqué el coche como pude en mi plaza, dando gracias a Dios de que mi vecino estuviese de viaje porque la mitad de la parte trase...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 32

Anastasia fue la primera en hablar; al parecer era inasequible al desaliento, y no sé si por qué no se daba cuenta de nada, o por qué sabía demasiado bien lo que pasaba, se acercó contoneándose y salu...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 31

Claudia había permanecido callada todo el rato, pero apenas había acabado yo mi breve discurso, se levantó del sofá y me encaró, poniéndose en jarras. Nunca la había visto tan a la defensiva. -Habíam...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 30

Ya en mi casa, mientras iba colocando las provisiones en la cocina, pensé en lo que compartía con mis amigas y en lo triste que sería mi vida sin ellas. Mañana llegaba mi hija con su novio, al que ape...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 29

Sara Patricia me animó con un gesto a que se lo contase. Y la verdad es que yo estaba deseando soltar la carga que me abrumaba; por eso no me hice de rogar y se lo conté tal y como había sucedido. Ell...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 27

Nunca me había visto en semejantes bretes. ¿Qué se hace cuando el marido de una de tus mejores amigas se la está pegando? Y si además le sumamos la manera de ser de Luisa Fernanda…era como echar gasol...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 26

Leo no me contestó nada, se limitó a bajar la vista. Es tan sencillo juzgar a los demás y pensar que tenemos el don de la desgracia absoluta y que solamente a nosotros nos pasan cosas dolorosas que es...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 25

Pasé el resto de la semana trabajando diez horas al día; tenía muchos casos pendientes y no encontré tiempo ni para enfrentar mis propios problemas, así que aún menos los de mis amigas. Hablaba con Al...
beth

La Orden de Las Perdularias 23

Sonreí al recordarlo, porque había sido una pelea tan memorable, cuando ambas teníamos unos diez años, que nuestras madres estuvieron a punto de dar al traste con su amistad, aunque a nosotras el enfa...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 22

El fin de semana pasó pronto y el lunes a primera hora nos despedimos en el aeropuerto, con lágrimas por mi parte y promesas de la suya de que nos veríamos de nuevo muy pronto. Durante el vuelo perman...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 21

No protesté, sino que me dejé conducir como una niña buena al comedor del restaurante, un lugar muy agradable, casi vacío a aquellas horas. Solamente había una pareja mayor que ya estaban terminando d...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 20

Se dirigió al mostrador de recepción e hizo todos los trámites del registro rápidamente. No habían pasado ni cinco minutos cuando ambos estábamos ya en el ascensor, un modelo antiguo, de forja y rica ...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 19

Cerré los ojos, no para dormir, sino simplemente para descansar un poco y alejar de mi mente la última conversación que había mantenido con Claudia. Me había costado mucho, pero había aprendido con do...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 18

A la mañana siguiente a las diez en punto Claudia estaba esperándome en la calle con su reluciente Mini amarillo y una sonrisa pintada en su cara de niña inocente. Había aprendido a vestirse de colore...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 17

No le contesté y me volví hacia nuestra recién encontrada Anastasia, que nos miraba a todas fijamente y callaba, como filmándolo todo, pero sin hablar. Eso era lo que más miedo me daba, someterme a su...
beth

La Real Orden de Las Perdularias 16

Dos días antes de ir al encuentro de Alexander tenía por delante varias cosas difíciles: un caso complicado en el trabajo, comprarme ropa adecuada para el viaje y la sesión de tuppersex con las chicas...
beth
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